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FEB

Entrevista a David García Gall, antiguo alumno de la escuela

Presentamos a David García Gall, antiguo alumno de la escuela, gran deportista y de profesión odontólogo. David es el mayor de los tres hermanos García Gall, a él le siguen Irene y Alicia.

Su estancia en Bon Soleil estuvo marcada por la práctica deportiva y por ser un alumno muy responsable y comprometido con nuestra escuela.

David nació en 1986, llegó a ser delegado de su clase y realizó toda su escolaridad con nosotros. Después de ella y, a pesar del tiempo, siempre ha seguido manteniendo el contacto con la escuela y en breve se estrenará en su nueva faceta de padre, ya que su hija también formará parte de nuestra familia escolar.

Nuestros alumnos del Club de Prensa han realizado una entrevista a David para que podamos conocer su personalidad y cómo vivió su estancia en Bon Soleil:

¿Qué recuerdos tienes de tus primeros profesores?

El recuerdo de mis primeros profesores, es como el de la escuela, mucho cariño, cercanía y amor.

¿Cuáles han sido tus momentos más emotivos en Bon Soleil?

Seguramente, cuando falleció mi madre, el apoyo de la comunidad escolar hacia mí y mi familia fue maravilloso y también el logro de poder acabar mis estudios consiguiendo entrar en la carrera que deseaba.

Los profesores nos han comentado que eras un alumno muy respetado y un buen líder ¿Era así?

Sí, los profesores, creo que en este aspecto, tienen razón. Siempre me he sentido muy cómodo ayudando a mis compañeros y liderando todas las iniciativas que surgían en clase.

El ser un líder va con mi personalidad y tampoco ha supuesto un esfuerzo para mí, pero sí que ha sido una satisfacción el poder colaborar con la escuela, con mis profesores y con mis compañeros.

Tu vida escolar siempre estuvo relacionada con el deporte, ¿nos puedes comentar dicha trayectoria deportiva?

En lo que respecta al fútbol, siempre me ha gustado mucho jugar con mis amigos. De pequeño siempre estaba en el patio jugando a fútbol, posteriormente, mis padres me apuntaron al equipo del colegio a través de la Escuela Deportiva. Competíamos cada sábado y allí fui creciendo, adquiriendo una buena técnica y una buena condición física.

Al pasar los años, Juan habló con mi padre porque la escuela entendía que podía jugar a un muy buen nivel y se me dio la oportunidad de hacer una prueba con el RCD Espanyol. La prueba fue bien y allí estuve jugando en las categorías inferiores.

Tus profesores de deporte dicen que tienes grandes capacidades para la práctica de todos los deportes, ¿estás de acuerdo?

Sí, el deporte que me ha gustado más es el fútbol, pero en ese sentido, me siento muy afortunado porque me gustan todos los deportes y, la verdad, se me dan muy bien.

Tus hermanas Irene y Alicia también han sido alumnas de Bon Soleil, ¿el compartir colegio os ha unido más?

Sin duda. Con Irene me llevo un año y poco, por lo tanto, a nivel académico siempre la podía ayudar. Con Alicia es diferente, un poco más paternal, porque nos llevamos 11 años de diferencia. Pero el cole nos ha unido más, además de nuestra situación, puesto que nuestros padres habían fallecido. 

¿De tu manera de ser, qué has heredado de tu madre, Inma, y de tu padre, Juan Carlos?

De mi madre la bondad, el ayudar a las personas, el querer a la gente y el intentar llevarme bien con todo el mundo. De mi padre el espíritu de superación, la disciplina, la lucha y la entrega. Creo que he tenido la suerte de coger lo más positivo de cada uno.

¿Cuál ha sido tu trayectoria en el fútbol profesional?

Empecé jugando en el RCD Espanyol, en las categorías de formación. A los 18 años fiché por la UE Castelldefels, porque quería compaginar mis estudios con el deporte.

En poco tiempo recibí una oferta de la UE Cornellà, que estaba construyendo un proyecto para alcanzar la 2ªB. La verdad es que el proyecto me entusiasmó y decidí aventurarme. En el Cornellà jugué 10 años, cumpliendo el objetivo de jugar en 2ªB y convirtiéndome en el capitán del equipo.

En la actualidad estoy jugando en la “Unió Esportiva Llagostera-Costa Brava”, ya que me permite continuar haciendo deporte y desarrollar mi profesión como dentista.

Michael Robinson dijo de ti que jugabas muy bien al fútbol para ser dentista

Con el Cornellà jugamos la Copa del Rey y nos tocó el Real Madrid, tuvimos la suerte de jugar contra el rival más mediático. Durante esa semana los futbolistas del Cornellà fuimos noticia y especialmente yo, por ser el capitán y ser dentista, ya que a alto nivel no es muy habitual que un jugador de fútbol sea dentista, médico, abogado, etc.

Durante el partido tuve la suerte de jugar muy bien, me salió un gran partido, ya que tenía una muy buena motivación y Michael Robinson, que actuaba de comentarista, dijo varias veces que “para ser dentista jugaba muy bien y que podía ser un dolor de muelas para el equipo contrario”. Fue una anécdota muy simpática de la que todavía me acuerdo y que agradezco mucho al gran Michael Robinson.

¿Cuándo decidiste estudiar odontología?

Realmente fue casi en el último momento. Durante el bachillerato tenía dudas, ya que se me daban muy bien las ciencias y no sabía si hacer alguna ingeniería o dedicarme al mundo sanitario, pero gracias a unos amigos de mi familia vi que la opción de odontología podía ser una buena decisión para mí y la verdad es que así lo ha sido. Estoy muy contento de trabajar en ello y de mejorar día a día.

Actualmente ejerces de dentista en Castelldefels y tienes muchos niños de la escuela en tu consulta ¿Qué sientes cuando los ves?

Mucha ternura, y alguna que otra risa. Cuando vienen con el uniforme, les hago alguna pregunta sobre los profesores o el patio. Cuando les digo que yo también fui alumno, sonríen todos.

Muchas gracias, David. Esperamos que tu vida como padre sea tan exitosa como tu vida deportiva y profesional. ¡Un abrazo!

Elena Talabardon

Bonsoleil Press, Générales